entrevista a Juan Manuel Garcia Passalacqua
A su haber tiene varios títulos, pero el más conocido es el de analista político. Esos que escuchan, observan y hablan para así convertirse en creadores de opinión. Juan Manuel García Passalacqua ha visitado más de una decena de países como observador de procesos electorales y en los cuales ha tenido la oportunidad de presenciar grandes cambios, que con el voto la ciudadanía ha pedido.
Al salir de Fortaleza, Juanma –como muchos lo conocen- luego de ser ayudante de Luis Muñoz Marín y Roberto Sánchez Vilella, participó en varios espacios que le dieron el manejo de los medios, tiempo después fue invitado por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, a formar parte del equipo de evaluación electoral en el Carter Center en Atlanta y hoy se presenta como un politólogo con 40 años de experiencia.
Sabemos que lleva una larga trayectoria como observador en procesos electorales alrededor del mundo. ¿Cuáles son los requisitos necesarios para cumplir con este trabajo?
Creo que hay tres que se han hecho clave recientemente. Primero, no tener contrato, ni recibir paga de gobierno alguno, ni de partido alguno, para poder garantizar la independencia de criterio. Segundo, estudiar y estar al tanto diariamente de los informes en los medios noticiosos y en la prensa. Y tercero tener algo entre las cejas y el pelo para poder hacer el análisis que corresponda de esos dos factores diariamente.
¿Cuál son las tareas particulares de un observador de procesos electorales? ¿Cuáles son las acciones a llevar?
La asignación que me ha tocado tradicionalmente es estudiar el comportamiento de los medios de comunicación en procesos electorales y hacer un informe de si el proceso ha sido free and fare, y esa evaluación ha sido diferente en los distintos países.
El equipo se reúne antes de iniciarse el proceso electoral. Después se nos asigna los distintos distritos. Ahí uno observa los procesos según se van llevando a cabo y toma nota. Al regresar a la capital del país, nos reunimos, examinamos y comparamos notas y decidimos si la emisión de la decisión es que ha sido un procedimiento libre y justo.
El presidente Jimmy Carter usualmente hace el anuncio allí mismo en la capital del país que sea. En algunos casos es bien recibida y en otros casos tenemos que salir rápido fuera del espacio aéreo del país en el que acabamos de celebrar la conferencia de prensa, como nos pasó en Nicaragua y Haití.

- Carter Center
De encontrar alguna irregularidad durante el evento, ¿Cuál es el procedimiento? ¿Ha encontrado alguna durante sus experiencias?
Para mí, la experiencia más dramática fue en la Nicaragua de Noriega, donde el presidente Carter acompañado por los compañeros y yo nos enfrentamos a la presidenta de la comisión electoral. Él, (Carter) que habla un español perfecto, le dijo a ella frente a la prensa internacional que cómo se atrevía a robarle una elecciones a su propio pueblo. Tan pronto le dijo eso, el servicio secreto nos trianguló, ellos tienen un sistema mediante el cual los oficiales con metralletas crean un triángulo y uno tiene que colocarse dentro de ese triángulo y de ahí salimos al aeropuerto. Se rindió el informe, salió en la primera plana del New York Times y se le dijo tramposo al dictador.
Usted ha sido observador en países tan diversos como Albania, Guatemala, Rumania, México, Algeria, entre otros, ¿Cómo evalúa la organización, rapidez y efectividad de los procesos en Puerto Rico, comparado con esos otros países?
Hemos tenido distintas experiencias acá en Puerto Rico. La Comisión Estatal de Elecciones es un organismo que depende mucho del liderato que tenga y ha habido presidentes muy efectivos y otros muy poco efectivos. En este caso en particular, nadie mejor que el actual presidente (Ramón Gómez), que yo estoy seguro que administra la Comisión y ejecutará el servicio la noche de las elecciones impecablemente, así que en estas elecciones yo no tengo ningún temor de que vaya ocurrir nada que vaya a crear duda en el electorado del resultado que se esté anunciando esa noche.
La participación electoral en nuestra isla supera el 80%, ¿a que le adjudica este alto volumen en el país?
Ese es uno de los planteamientos más frecuentes que se me hacen en otros países y es interesante. Yo siempre le he adscrito esa alta participación a lo que aquí en Puerto Rico se le llama la movilización. En Puerto Rico es uno de los pocos países en el mundo en donde los partidos asumen la responsabilidad de movilizar a los electores y llevarlos a votar. Por eso, en cualquier elección lo primero que yo averiguo es quién ha contratado las guaguas escolares y quién ha contratado los carros públicos para el día de las elecciones. Y tan pronto uno sabe eso, uno sabe qué partido va a tener la mayor capacidad de movilización de electores. Por eso es tan alto el índice de participación en Puerto Rico.
¿Se puede concluir que un alto porcentaje de participación electoral es sinónimo de una democracia más firme? ¿Confían los puertorriqueños en el proceso?
No, en absoluto. Se puede confiar en que hay un entusiasmo electoralista, pero que haya un entusiasmo electoralista, ni remotamente quiere decir que haya una democracia. En ese sentido son dos fenómenos completamente distintos. El examen que yo realizo es sobre electoralismo, no es sobre democracia. Democracia tiene que ser un proceso que ocurra mucho antes, durante y después de las elecciones y en Puerto Rico lo menos que hay es una democracia, hay un sistema electoralista de eso no hay duda. Pero ¿democracia aquí? Hace años que no hay.
¿En que otros países se ve un porcentaje de participación alto en eventos electorales?
Lo más interesante que yo he presenciado es que ese fenómeno se da cuando va a haber un cambio. Por ejemplo, cuando ocurre en Rumania el cambio del sistema comunista al sistema democrático la participación fue masiva. Cuando ocurre en la dictadura haitiana del hijo de Duvalier, hacia el sistema democrático, también hubo una participación masiva. El fenómeno de la participación en países que no dependen de la movilización, se produce cuando un pueblo decide tumbar un gobierno. En el caso del comunismo yo he visto cuatro sistemas comunistas tumbarse en las urnas y en el caso de las dictaduras, he visto dos o tres también tumbarse en las urnas. El fenómeno que promueve la participación, cuando no hay movilización partidista, es un fenómeno que yo siempre he calificado como el fenómeno del tumbe, tumbar al que está arriba.
- Juan Manuel Garcia Passalacqua
¿Qué mecanismos tiene la ciudadanía para salvaguardar los procesos electorales, tomando en consideración la consulta que se le hizo al pueblo puertorriqueño donde la unicameralidad fue favorecida, sin embargo, no concluyó en algo concreto?
Por eso mismo, hice la distinción ente electoralismo y democracia. Una cosa es un sistema electoralista eficiente y limpio, que en Puerto Rico lo hay y otra cosa es un proceso democrático en el que se le haga caso a lo que el pueblo expresó en las urnas, por eso es que aquí no hay democracia.
En Venezuela y en Bolivia existen los procesos revocatorios, ¿cuán viable es establecer este mecanismo en Puerto Rico? ¿lo recomendaría?
Siempre lo he favorecido en Puerto Rico, y se llegó a considerar en la convención constituyente, no se aprobó. Pero sería, en mi apreciación, importantísimo aprobar una enmienda a la constitución que estableciera el sistema revocatorio de mandato cuando un 10 por ciento de la población electoral lo solicite por peticiones y yo creo que ayudaría enormemente a que un sistema electoral como el nuestro se convierta en un sistema verdaderamente participativo, que es lo que nunca hemos tenido.
Hay quienes hablan de los beneficios del voto electrónico, ¿cuán confiable es este mecanismo? ¿Ha funcionado en otros países?
Yo lo he visto y no favorezco el voto electrónico, pero favorezco decididamente el escrutinio electrónico, son dos cosas distintas. El voto electrónico está sujeto a un montón de dificultades técnicas que son horrorosas, pero, el escrutinio electrónico no tiene ningún problema porque lo que hace la máquina es leer lo que se marca en una papeleta y lo único que hace la máquina es contar.
¿Cuán actual/pertinente es la ley electoral de Puerto Rico? ¿Qué cambios, si alguno, recomendaría para este estatuto?
Hace falta un sistema revocatorio y hace falta un conteo electrónico, entre otras cosas. La tercera cosa es la educación al pueblo sobre el voto por candidaturas y no por partidos. En Puerto Rico, como todos sabemos es una partidocracia, no una democracia y en ese sentido el voto por candidatura resolvería el problema de la partidocracia, si el país aprendiese a votar por candidaturas, pero, hasta el sol de hoy, ninguna Comisión Estatal de Elecciones en toda su historia ha querido educar al país sobre el voto por candidaturas, así que requeriría un proceso de educación masivo nuevo, que a lo mejor, no hay que perder la esperanza, se da en algún momento.
El financiamiento de las campañas electorales es un asunto que crea mucha controversia, hay quienes dicen que se debe prohibir las donaciones privadas, otros señalan lo contrario. Además se menciona que debe ser el estado quien provea el dinero para las campañas. ¿Cómo se da esta situación en otros países? ¿Cuál es la mejor estrategia para fiscalizar los fondos?
No creo en el financiamiento público de las campañas políticas. Aquí en Puerto Rico eso se hizo para mantener vivo el independentismo por que Luis Muñoz Marín no quería que su partido fuera el partido de la izquierda, sino tener un partido a la izquierda de su partido y eso ha permitido que el PIP exista financiado por fondos públicos, yo no favorezco eso.
Yo favorezco, pero Puerto Rico no tiene los poderes para eso, que en los medios de comunicación, el estado pague tiempo que se conoce como prime time y lo distribuya equitativamente entre los candidatos, no los partidos. Y que cada candidato tenga acceso a un medio de comunicación, sin tener que pagar el costo de ese acceso. Esa seria para mi otra de las maneras de convertir la partidocracia en una democracia.
En otros países se da así, precisamente.
¿En qué aspectos, a través de la historia, el proceso electoral en Puerto Rico ha mejorado?
En los inicios del proceso electoral en Puerto Rico, todos sabemos que había una sola papeleta. Era una sabana enorme y la única manera cómoda de votar era haciendo una sola cruz bajo la insignia de los partidos. Eso cambió y se ha transformado, eso fue un progreso enorme en el electoralismo, he insistido en decir, no en la democracia puertorriqueña, sino en el electoralismo y eso se verá una vez más en estas elecciones.
¿Cuál es el mayor reto que enfrenta el país, para decir que tenemos un sistema de avanzada?
A base de los doce países que he visitado, examinado y analizado, tenemos uno de los sistemas electorales más limpios y más efectivos del mundo. Insistiría solamente en tres enmiendas. Primero, la educación del voto por candidaturas para acabar con la partidocracia. Segundo, el escrutinio electrónico para facilitar la legitimidad del conteo sin necesidad de tener funcionarios de colegio. Y el tercero que es igualmente clave la capacidad de que el 10 por ciento del elector en cualquier momento pueda retirar del poder a quien el elector quiera, en las urnas, no con un golpe de estado, en las urnas. Con esas tres enmiendas yo creo que el proceso electoralista puertorriqueño mejoraría enormemente.
nota: este escrito fue publicado originalmente en La Polis, revista impresa en el cual colaboro.

portada de revista donde se publicó originalmente la entrevista

Me encantó esta entrevista!…Oye de donde sacaste esa foto? está genial!
Comment by Yenn
Marzo 26th, 2009 @ 20:52 pm