La esperanza de un pesito

Octubre 20, 2009

Ya habían transcurrido varias semanas y nadie se la llevaba. La expectativa crecía, y es que cada miércoles o viernes que pasaba, la cantidad seguía en aumento. Todos preguntaban, ¿jugaste?  Inmediatamente reconocías que hablaban de la Lotería electrónica.loto logo

Desde hace unas semanas, la suerte parecía no acompañar a nadie y el gran premio  se seguía acumulando.  Llegó a los 15 millones, y por ahí siguió hasta que la cifra alcanzó los 21, y eran “ga-ran-ti-za-dos” (al menos eso dicen).

La “triste” realidad es que la posibilidad de ganar el premio es una en nueve millones, trescientos sesenta y seis mil, ochocientos diecinueve.  Si, así como lo lees, solo 1:9,366,819.  Sin embargo, al parecer, la publicidad se apuntó una.

Ellos mencionan que “a cualquiera le toca” y que “si no juegas no te pegas”. Quizás por eso es que durante estos días es común ver cada punto de venta más concurrido de lo normal.  Ya sean panaderías, gasolineras o tienditas, lo cierto es que todos, como en buen peregrinaje, le piden “la automática” o se juegan algún numerito en particular.  Hay quienes le añaden la revanchapor aquello de’ y otros le juegan al ‘por poco’ sumándole el multiplicador.

Aunque desde el primer sorteo de Loto el 19 de julio de 1991, el Gran Premio se lo han llevado 339 veces, convirtiéndose en ganadores unos cuantos, lo cierto es que mas millonario es el gobierno, pues este jueguito le genera al estado unos $335 millones al año en ventas.

loto

A pesar de que $1 no hace más pobre a nadie, bien pudiera convertir en millonario a quien se juegue el número ganador y si no, habrá esforzado un rato la imaginación, pues si bien habremos quienes no jugamos, de vez en cuando de camino al trabajo, muchos nos imaginamos con unos cuantos milloncitos en la cuenta, pues un rato de ilusión no viene mal.

Hay quienes dicen que continúan su vida con normalidad y otros viajarían el mundo. Quizás alguien compraría una casa y carro nuevo o saldaría las deudas.  Otros le dirían todo lo que siempre han querido a su jefe, inclusive hasta han pensado en comprar la empresa para así despedir el jefe.

Tú, ¿qué harías?

Algunos dicen que la esperanza es lo último que se pierde, y eso se mantiene mientras le cueste solo un pesito.

Posted by .el que escribe. at 2:56am
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